Derrame pericárdico en POCUS: reconocer líquido sin confundirlo con taponamiento
Cómo identificar líquido pericárdico, distinguirlo de derrame pleural y grasa epicárdica, y reconocer cuándo la fisiología sugiere taponamiento.
La pregunta clínica
En el paciente con disnea, dolor torácico, hipotensión, enfermedad renal,
neoplasia, inflamación pericárdica o trauma, la pregunta inicial es concreta:
¿hay líquido alrededor del corazón?
La siguiente pregunta es distinta y más importante: ¿ese líquido está
comprometiendo el llenado cardíaco? El ultrasonido muestra anatomía y signos
de interacción hemodinámica; el taponamiento sigue siendo un diagnóstico
clínico integrado.
Cómo se obtiene la ventana
Usa una sonda sectorial y comienza por la ventana que resulte más limpia:
subcostal, paraesternal larga o apical de cuatro cámaras. Ajusta la profundidad
para incluir todo el corazón y el borde posterior. Reduce la ganancia solo lo
necesario para que el líquido permanezca negro sin borrar ecos reales.
Confirma el hallazgo en al menos dos planos. En la paraesternal larga, identifica
la aorta descendente: el líquido pericárdico se relaciona con el corazón y suele
quedar anterior a esa referencia; el pleural se extiende por detrás.
El signo
Significante. Un espacio anecoico o hipoecoico que separa el miocardio del
pericardio. Puede rodear el corazón o acumularse en un sector.
Significado. Líquido dentro del saco pericárdico.
El tamaño visible no cuenta toda la historia. Un volumen que se acumula rápido
puede causar compromiso con menos separación que un derrame crónico de gran
tamaño. Por eso el siguiente paso no es asignar una cifra y detenerse, sino
buscar repercusión y correlacionar con la perfusión.
La bifurcación
Derrame sin inestabilidad ni signos claros de compromiso → documentar,
integrar la causa probable y solicitar evaluación completa según el contexto.
Derrame con hipotensión, mala perfusión o colapso de cavidades derechas →
sospechar fisiología de taponamiento, pedir ayuda urgente y preparar la ruta de
drenaje indicada. La ecografía guía la urgencia; no sustituye la decisión clínica
ni la preparación segura del procedimiento.
Dónde NO confiar
- Grasa epicárdica: suele ser más ecogénica, anterior y con textura; puede
parecer líquido si la ganancia está baja. - Derrame pleural: usa la aorta descendente y varios planos para ubicarlo.
- Ascitis: aparece fuera del pericardio y puede entrar en la vista subcostal.
- Una sola imagen fija: no permite valorar movimiento ni confirmar que el
espacio rodea al corazón. - Ausencia de colapso: no excluye compromiso en ventilación mecánica,
hipertensión pulmonar o presiones derechas elevadas. - Taponamiento: no se diagnostica solo por ver líquido ni se descarta por una
presión arterial conservada.
Evidencia
- Via G, et al. Recomendaciones internacionales para FoCUS. PMID: 24951446.
- Pérez-Casares A, et al. Evaluación ecocardiográfica del derrame pericárdico
y taponamiento. PMID: 28484689. - Stolz L, et al. Rendimiento limitado de historia y examen físico en derrame
pericárdico. PMID: 28123617. - Blanco P, Volpicelli G. Errores frecuentes en POCUS. PMID: 27783380.
- Farsi D, et al. Concordancia de FoCUS realizado por residentes de
emergencias. PMID: 28593003.
Practica esto
En cada estudio cardíaco, identifica primero el miocardio, el pericardio y la
aorta descendente. Revisa dos ventanas antes de declarar que un espacio oscuro
es líquido pericárdico.
Discusión abierta
¿Qué referencia anatómica te resulta más útil para separar derrame pericárdico
de pleural? ¿Qué ventana rescatas cuando la subcostal no es suficiente?